No ha comenzado discusión de la agenda y ya hay desacuerdos entre las partes por el cese el fuego.
Mientras el gobierno sostiene que no debe haber cese el fuego mientras se negocia y que la fuerza pública no cesará su acción contra las Farc, estas lo piden, “Y será lo primero que llevaremos a la mesa y pelearemos por eso”, dijo uno de los negociadores de sus negociadores.
Aquí hay varios puntos que analizar, o el Gobierno y las Farc no discutieron esto en las prenegociaciones, o lo dejaron como un punto para ‘mostrarse los dientes antes de comenzar a negociar la agenda’.
Si fue lo primero, es un grave error no haberlo discutido y dejarlo claro como una condición para el proceso, especialmente cuando el cese el fuego es un elemento sensible para la marcha del mismo, que puede ser determinante en gran manera a que sea exitoso o fracase.
Si fue lo segundo, también hay un error de procedimiento ya que lo que menos pueden hacer en estos momentos es salir públicamente a contrariarse uno a otro. Y aunque ya se ha explicado como la Resolución de Conflictos enseña que el cese el fuego en un caso como el colombiano es perjudicial para el proceso mismo. Los ceses el fuego generalmente lo piden los que se sienten en posición de debilidad.
En el proceso de El Caguán fue el gobierno de Andrés Pastrana el que pedía esta condición, y las Farc desde su posición de victoria de esa época siempre se opusieron al mismo.
Este tipo de hechos no son benéficos para el proceso, ya que las partes al mostrar públicamente sus posiciones, quedarán ante la opinión pública y sus audiencias como perdedores si no lo consiguen. Precisamente para eso son las prenegociaciones, para que puedan discutir y llegar a acuerdos sin quedar como débiles si no logran sus exigencias.
El presidente Santos ya no se puede echar para atrás y por razones políticas tiene que seguir demostrando fortaleza ante las Farc, y lo más probable es que el grupo guerrillero recrudezca sus acciones para demostrar que un cese el fuego si es necesario para la marcha del proceso mismo.
Lo otro que harían las Farc sería endurecer sus posiciones en la mesa de negociación en los temas de la agenda, para demostrar que perdieron una batalla pero ganaron otras. Generalmente, cuando en una negociación una de las partes siente que ha mostrado debilidad o no ha conseguido lo que ha querido, busca ganar en otros puntos lo no logrado.
El otro tema que pidieron las Farc fue la inclusión de ‘Simón Trinidad’ y ‘Sonia’, en la mesa de negociación, actualmente en cárceles de Estados Unidos, algo que ellos saben que es casi imposible pero lo pueden estar haciendo como una muestra de solidaridad con sus compañeros de lucha. Aunque esto también se tuvo que haber tratado en las prenegociaciones y no salir a manifestarlo públicamente.
Esto es solo una muestra de lo que viene y de lo difícil que es un proceso de paz entre dos contendores que llevan casi 50 años acumulando odios, rencores y desconfianzas mutuas.
carnets
Aquí hay varios puntos que analizar, o el Gobierno y las Farc no discutieron esto en las prenegociaciones, o lo dejaron como un punto para ‘mostrarse los dientes antes de comenzar a negociar la agenda’.
Si fue lo primero, es un grave error no haberlo discutido y dejarlo claro como una condición para el proceso, especialmente cuando el cese el fuego es un elemento sensible para la marcha del mismo, que puede ser determinante en gran manera a que sea exitoso o fracase.
Si fue lo segundo, también hay un error de procedimiento ya que lo que menos pueden hacer en estos momentos es salir públicamente a contrariarse uno a otro. Y aunque ya se ha explicado como la Resolución de Conflictos enseña que el cese el fuego en un caso como el colombiano es perjudicial para el proceso mismo. Los ceses el fuego generalmente lo piden los que se sienten en posición de debilidad.
En el proceso de El Caguán fue el gobierno de Andrés Pastrana el que pedía esta condición, y las Farc desde su posición de victoria de esa época siempre se opusieron al mismo.
Este tipo de hechos no son benéficos para el proceso, ya que las partes al mostrar públicamente sus posiciones, quedarán ante la opinión pública y sus audiencias como perdedores si no lo consiguen. Precisamente para eso son las prenegociaciones, para que puedan discutir y llegar a acuerdos sin quedar como débiles si no logran sus exigencias.
El presidente Santos ya no se puede echar para atrás y por razones políticas tiene que seguir demostrando fortaleza ante las Farc, y lo más probable es que el grupo guerrillero recrudezca sus acciones para demostrar que un cese el fuego si es necesario para la marcha del proceso mismo.
Lo otro que harían las Farc sería endurecer sus posiciones en la mesa de negociación en los temas de la agenda, para demostrar que perdieron una batalla pero ganaron otras. Generalmente, cuando en una negociación una de las partes siente que ha mostrado debilidad o no ha conseguido lo que ha querido, busca ganar en otros puntos lo no logrado.
El otro tema que pidieron las Farc fue la inclusión de ‘Simón Trinidad’ y ‘Sonia’, en la mesa de negociación, actualmente en cárceles de Estados Unidos, algo que ellos saben que es casi imposible pero lo pueden estar haciendo como una muestra de solidaridad con sus compañeros de lucha. Aunque esto también se tuvo que haber tratado en las prenegociaciones y no salir a manifestarlo públicamente.
Esto es solo una muestra de lo que viene y de lo difícil que es un proceso de paz entre dos contendores que llevan casi 50 años acumulando odios, rencores y desconfianzas mutuas.
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