lunes, 22 de abril de 2013

Predial y valorización deben modificarse/ Opinión


Lo que deberíamos hacer es un borrón y cuenta nueva del esquema de tributación en la capital.

Sobre los bogotanos pesan obligaciones tributarias diversas: permanentes, como el predial, y excepcionales, como el cobro por valorización.

El primero ha padecido grandes limitaciones, inicialmente debido a que su base gravable no correspondía al valor comercial de los bienes y más recientemente debido a todo lo contrario, pues la antitécnica actualización catastral generó que muchos propietarios tengan que pagar prediales por valores que superan ampliamente el valor real de sus inmuebles.

El cobro por valorización fue inicialmente una idea fantástica (que ha sido copiada en otros países de la región) debido al entonces novedoso concepto de cobrar de forma anticipada los beneficios (incremento del valor del suelo) que resultan de mejoras pagadas por el erario público. Gracias a los recursos así generados fue posible realizar algunos de los más emblemáticos desarrollos urbanos en las principales ciudades del país, incluyendo su capital.

Sin embargo, la limitada gerencia pública de las últimas administraciones distritales ha dado al traste con esta interesante y necesaria figura. El galimatías empezó con el Acuerdo 180 de 2005 gestionado por la Administración Garzón. El cobro se convirtió en una estrategia de consecución de recursos generales bajo el extraño modelo en el que las obras se ejecutarían fuera de su período de gobierno.

Posteriormente, los problemas de ejecución y corrupción de la Administración Moreno resultaron en demoras adicionales para el inicio y desarrollo de las obras. Finalmente, la actual Administración hizo gala de su estilo improvisador y modificó el plan de obras en cuestión de semanas sugiriendo intervenciones tan cuestionables como invertir billones de pesos en la avenida Caracas poco tiempo después de haber abandonado la idea de expandir TransMilenio a los corredores de las avenidas Boyacá y 68.

Lo que deberíamos hacer es un borrón y cuenta nueva del esquema de tributación en la capital, de forma que los ciudadanos paguemos lo que es justo y pertinente bajo consideraciones técnicas y económicas. Actuar de forma distinta pone en peligro las finanzas públicas y atenta contra la buena cultura tributaria de los bogotanos, lo que representa una de las pocas fortalezas que nos quedan.

Petro y Minvivienda se enfrentan por cupo de endeudamiento


Ministro pidió justificar monto del proyecto y negó haberse reunido con su bancada para torpedearlo.

El Ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras, y el alcalde Gustavo Petro tuvieron un nuevo enfrentamiento a través de Twitter.

Esta vez los separan los proyectos que el Distrito radicó en el Concejo para que se estudie el cupo de endeudamiento y se derogue la valorización.

Esto, tras los rumores sobre una reunión entre el Ministro y los concejales de Cambio Radical, acusación que negaron.
Sin embargo, Vargas Lleras sí reconoció haber discutido dichos proyectos con su bancada.

Según el Alcalde, las obras de la valorización de Bosa, Kennedy, Engativá y Suba, que busca pagar con recursos de deuda, reactivarían la construcción de unos 50.000 hogares. “¿Un ministro de vivienda frenando la vivienda?”, trinó.

No obstante, Vargas Lleras dijo compartir “el criterio del Alcalde sobre que no es un buen momento para un nuevo cobro de valorización”.

Lo que definitivamente no aprueba el Ministro es la solicitud de cupo para crédito: “Si la Administración está pidiendo un cupo de endeudamiento de más de 4 billones de pesos, lo menos que puede hacer es justificar en detalle qué obras se van a adelantar. ¿Los diseños ya existen? ¿Cuánto valen?”.

Vargas Lleras también criticó los cuestionamientos del Alcalde. “Cambio Radical es una bancada de oposición en el Concejo; (...) no hace parte del gobierno de Petro, ni desea hacerlo y en defensa de los intereses de la ciudad puede actuar como mejor le parezca”, reiteró.

En la discusión también participó el viceministro Luis Felipe Henao: “En la administración Petro no ha salido un plan parcial; tampoco se han aprobado proyectos de renovación urbana”, reprochó.

'La Locomotora': un espacio radial para voces sensibles


Es un espacio para darles voz a personas con trastornos mentales severos.

Hace nueve meses nació La Locomotora, un espacio radial con el que se hace eco a la voz de quienes usualmente son relegados y silenciados por los imaginarios sociales que, hoy diríamos, están 'mandados a recoger'.
Personas con trastornos mentales severos son, precisamente, los protagonistas del proyecto de radio, ideado por una terapeuta de análisis y tres exalumnas y un docente de la Universidad Central.
Maritza Barroso, Uriel Espitia, Luisa Sánchez y Andrea López decidieron unir fuerzas y apostarle a un trabajo social en el que la radio es la plataforma para visibilizar las opiniones, problemáticas, talentos y experiencias de personas con diferentes patologías mentales.
"Ellos son la voz de un grupo, bastante grande, de personas excluidas de la sociedad. Muchos se encuentran recluidos en clínicas o en sus propias casas. Entonces, La Locomotora sirve como un mecanismo para que se escuche su voz", aseguró Maritza Barroso.
El micrófono se convierte, entonces, en el canal terapéutico más valioso por el que las alegrías y las penas de estos pacientes se hablan, se gritan y se cantan. La Locomotora es un espacio sin censuras y sin señalamientos, que invita a descubrir la importancia de escuchar al otro.
"Estoy muy contento. Aquí he encontrado solidaridad y casi que un final al problema de 38 años, entre casas de reposo y psiquiatras", aseguró Fernando Vélez, quien ha sufrido de trastorno maniaco bipolar.
Se han realizado tres programas. Al principio fueron hechos de manera casera, ahora se graban en el estudio de radio de la Universidad Central.
Actualmente, 15 personas hacen posible este proyecto. Ellos, hombres y mujeres entre los 23 y 66 años, son pacientes de la Fundación Saludarte.
Las dinámicas cambian en cada encuentro. Aprender a hacer un guión, editar, locutar y musicalizar son algunas de las actividades de cada jornada.

'Ser legal a veces cuesta mucho', dice experto en economía popular


Jose Luis Coraggio cuenta por qué no todo lo informal es malo y cómo podría organizarse.

Jose Luis Coraggio es un investigador y economista argentino especializado en economía popular y políticas sociales, que ha trabajado en México, Nicaragua, Ecuador, Estados Unidos y Argentina.

Habló con EL TIEMPO, en el marco del foro que sobre el tema organizó el Instituto para la Economía Social (Ipes), para explicar en qué consiste este tipo de estrategia, cómo implementar políticas de calidad y cuál es su diferencia con lo que se conoce como informalidad.

¿Cómo definimos la economía popular?

Las personas creen que economía popular son los vendedores ambulantes y hay una serie de prejuicios con todo este sector. Se dice que no es productivo, que es ineficiente e incluso ilegal. En realidad, es la economía de los trabajadores que, a diferencia de las empresas con grandes capitales, son pequeños grupos que se constituyen con el propósito de mejorar sus condiciones de vida. Su principal recurso es el trabajo dentro de un sector comercial específico o para desarrollar servicios. En algunos casos trabajan para producir exclusivamente para el propio consumo.

¿Qué tipo de actividades económicas populares hay?

Existen varias. Por ejemplo, más de la mitad de la vivienda popular en Bogotá la produce la gente para sí misma, no la compra en el mercado. Igual que el campesinado produce para el propio consumo. Lo curioso es que nada de eso está hecho para enriquecerse o ganar sin límites, ni para acumular por acumular, sino para tener un ingreso o conseguir lo necesario para sobrevivir. Esto es muy importante porque en los países latinoamericanos, el 50 o 60 por ciento de la economía es popular. En ocasiones esta economía es un tema que queda rezagado a un tema social solamente cuando es un tema importante en materia económica.

¿Cuál es la diferencia con la informalidad?


Una parte de los emprendimientos de la economía popular son informales. Es decir que no tienen un registro, personería jurídica, ni pagan impuestos. Pero no toda la economía popular es informal. Muchos de los pequeños comercios que vemos están registrados y eso es economía popular, como los artesanos por ejemplo. Entonces la informalidad no es la característica principal.

¿Entonces cuál es la economía de la informalidad?


A una parte de esa economía informal se le suele llamar ilegal. El problema es que ser legal a veces cuesta. Hay que inscribirse, hacer un montón de trámites y la mayoría de personas informales tienen unos niveles de ingreso que no les permiten asumir esos costos. Entonces, lo que hay que hacer es cambiar la ley para que con un simple trámite la gente se inscriba y esté dentro de la legalidad. De ahí en adelante ya puede facturar y es reconocido por el sistema fiscal.

¿Cómo jala esta economía popular una ciudad?


Basta ir por la calle y ver cuántas actividades de ese tipo existen para darse cuenta de cómo esta economía mueve las ciudades. Lo que pasa es que no siempre su productividad es visible. Sin embargo, no es solo esto. También están las pequeñas industrias textiles, de alimentos, de muebles. Es decir, ¿cuántas personas no se alimentan de los productos que se venden en la calle y les sale más económico que en un restaurante legalmente constituido? Entonces, si uno suma el valor que tienen todas esas actividades, es un valor muy importante en la economía.

Julia: el 'hada madrina' de los perros moribundos


Los encuentra abandonados o a punto de morir. Los lleva a su casa, en Mosquera, y allí los recupera.

Orión duró 15 días botado en la entrada del barrio en medio de un charco de sangre sin que nadie se acercara a auxiliarlo. Era un saco de huesos que casi ni respiraba del dolor que sentía. Ese fue el primer perro que Julia rescató cuando pudo conseguir, hace 8 años, una casa en Mosquera (Cundinamarca) para auxiliar a los perros moribundos que pululan en la ciudad.

Esta mujer, contadora de profesión, simplemente no puede con ese sufrimiento. Salió corriendo para su casa, sacó unos periódicos y una cobija y lo levantó como una hamaca, sin asco de untarse de sus desechos.“Estaba vivo”, dice con ese gesto de humanidad con el que seguramente lo rescató, mientras le acaricia la sarna a otro de sus huéspedes.

Ella quería darle una muerte digna porque el perro tenía siete fracturas. Entonces le dio analgésicos y lo bañaba a diario con agua de caléndula. “No murió. Quince días después ladró. Quedó cojito y ahora es mi perro guardián”, contó. Orión no tolera a las personas, ni a otros perros, “quizá por el maltrato con que lo trató la gente en la calle”, dice Julia.
Lo cierto es que ella le construyó su propio ‘reino’: un espacio de su casa,en el que el perro es feliz, recibe sus mimos y hasta baja curubas y brevas para comer.

Julia puede contar 48 historias diferentes, una por cada perro que hoy comparte su morada y de otros más que ha auxiliado desde que era niña y vivía en Villavicencio. “Mi papá recogía iguanas o pajaritos enfermos, los curaba y los volvía a soltar. Así aprendí a amar a los animales”, añade. Hoy, rescata los perros que el resto de la sociedad desprecia por sucios o enfermos.

Se sabe los nombres de todos y sus historias de vida: la de la perra akita a la que le pegaron un varillazo y que llegó a su casa con neumonía; la de la pitbull que botaron a la calle por agresiva; la de Pirula, la perra con un solo pulmón; la de Canica, a la que encontró amarrada en un parque de Mosquera, y la de Facundo, atropellado tres veces.

Para ella no hay mejor remedio que el amor y por eso pide ayuda en Facebook para que la auxilien porque sus escasos ingresos como contadora no le alcanzan.

Luego de salvarlos, Julia pone a algunos en adopción, no sin antes hacer una exhaustiva investigación de la familia solicitante y con la firma de un contrato que especifica que, de pasar algo, el animal debe serle devuelto solo a ella.
Incluso, llama a las familias adoptantes para saber cómo están. “Mi mamá dice que tengo una enfermedad. Le digo que ojalá todas las enfermedades fueran así”, cuenta.

Los días son duros para Julia, que sufre de artritis. Se levanta a las 5 a.m. a limpiar las perreras, cuyos ladrillos ella misma pegó; lava el garaje y el patio, luego lleva a su hija de ocho años al colegio y reparte comida a diestra y siniestra. Una jornada que termina a las 9 de la noche. El ideal de esta hada madrina de los perros es poder tener una finca en Mosquera y vivir de su trabajo con los animales, por el que hoy no recibe sino ladridos de agradecimiento.
Hay 65.000 ‘callejeros’
Según Zoonosis, 65.000 de los 650.000 perros que hay en la ciudad son de la calle. Los datos son aproximados, porque desde el 2005 no se hace un censo. En Bogotá se realizaron, en el 2012, 31.000 esterilizaciones. Para el 2013 se tienen proyectadas 37.000.

Los 45 minutos de pesadilla de Diana, víctima de robo en un taxi


La maltrataron física y psicológicamente mientras trataban de sacarle datos sobre sus tarjetas.

El delito del 'paseo millonario' retornó en el norte de Bogotá, el miércoles 10 de abril, a las 6 p.m, cuando Diana, madre de cuatro hijos, cogió un taxi a la salida de su curso de idiomas, muy cerca de la avenida 19 con calle 122.“Yo lo cogí sin darme cuenta de las placas. Estaba hablando por celular”, contó la víctima.

El conductor, recuerda, era un hombre de unos 35 años de edad, moreno, cabello corto peinado con gel, bien vestido con jean y camisa. “Me dijo que me corriera al asiento de la mitad porque estaba mojado porque una mujer se había subido al carro con un florero y lo había ensuciado. Yo lo hice”.

Lo siguiente fue un ruido muy fuerte que se escuchó en el interior del vehículo. “El conductor me dijo que el cloche del carro estaba molestando y que se iba a orillar sobre la avenida 19 para desvararse. Me preocupé por él de verlo angustiado y le dije que si duraba un minuto yo lo esperaba”.

El hombre no quiso parar en una estación argumentando su mal servicio. Más adelante paró, salió del vehículo, miró hacia atrás, y un segundo sujeto se subió a la parte trasera del carro. “Esa persona me agarró las manos. Grité, pataleé y ahí comenzaron las ofensas”.

El segundo sujeto, un hombre alto, de unos 35 años de edad, trigueño, de pelo corto hacia atrás, era el encargado de atormentar a la víctima.“Güevona. No grite. Necesito las claves de sus tarjetas”, decía mientras golpeaba a Diana sujetándola de su cabello.

La impresión fue tal que la mujer perdió el conocimiento por unos minutos. “Cuando caí en cuenta, estaba en la autopista Norte. Había muchos carros y entonces grité hasta que me dijeron que si me quería morir siguiera así”.

En ese momento, el sujeto comenzó a revisar las pertenencias de Diana. “Yo solo le decía que tenía hijos, que yo le entregaba todo”.

Finalmente fue abandonada, despojada de todo su dinero, en la calle 166, mientras el conductor simulaba completa tranquilidad y el agresor le decía que ese era el trabajo que había escogido.

Como cierre del macabro episodio, Diana escuchó una frase que no ha podido sacarse de la cabeza. Segundos antes de ser abandonada, sonó el timbre de un teléfono celular al que el conductor respondió: “La estamos descargando, vamos por la siguiente”.
Condena ejemplar
En febrero de 2013 una jueza de Bogotá impuso una histórica condena de 42 años a Jimmy Pérez Gutiérrez, de 34 años, acusado de liderar un ‘paseo millonario’ a una pareja que salió de una fiesta en la calle 93 con 11. La sentencia señaló que “no había nada más desalentador que una condena insignificante” .

Un día al lado de quienes construyen el nuevo aeropuerto


A ritmo desbordado avanza construcción de terminal nacional. 15.000 obreros han estado en la obra.

A las siete de la mañana el personal ya está en sus ‘trincheras’. Es un ejército de obreros que en los picos más altos de los trabajos de la fase II del nuevo aeropuerto Eldorado ha llegado a los 15.000 hombres, algo asícomo suponer que todos los habitantes de Anapoima o de Cáqueza, en Cundinamarca, se levantaran un día a mezclar cemento o a soldar láminas de aluminio.
Todo en la obra es de tamaño monumental. Solo para instalar uno de los vidrios de la fachada principal se necesita la fuerza de cuatro hombres. “Es que pesan 400 kilos y tienen 5 centímetros de grosor”, aclara Ramiro, uno de los encargados.

Los cristales son tan sofisticados que cuentan, internamente, con un gas especial contra ruidos externos. Al día y por la complejidad de su instalación, se llegan a poner una media de seis. La instalación de los techos y de la tubería contra incendios es una labor en la que los encargados se juegan, literalmente, la vida. Son operarios como Andrés Sepúlveda, un joven de 24 años que la semana pasada vivió momentos de angustia cuando el andamio en el que se sostenía fue a parar al suelo.

“Me dio miedo que le cayera a alguien encima. Son gajes del oficio, pero uno no deja de asustarse”, asegura el empleado. Al paso de los aviones que aterrizan y despegan de la vieja terminal y del puerto internacional, entregado al servicio el año pasado, 10 hombres parecen hacer equilibrio sobre los techos. “La cubierta es de patente italiana, en aluminio con doble curvatura y aislado térmico”, anota Andrés Julián Antonio, arquitecto de desarrollo de Opaín, como para darle una dimensión a los finos materiales que se están usando.

Cada uno de los trabajadores que desafían la gravedad están asegurados con líneas de vida amarradas a las vigas que garantizan que el operario no caiga al vacío en caso de soltarse.

“Lo único malo es cuando llueve. Así es muy difícil pegar las láminas”, explica Luis, en una pausa que utiliza para tomar algo.

Para hacer realidad el proyecto, el Consorcio Constructor Nuevo Dorado, empresa encargada de todas las obras de ampliación y modernización de Eldorado desde 2008, tuvo que remover 250.000 metros cúbicos de tierra y abrir pilotes de cimentación de 45 metros de profundidad. Además fueron contactadas 1.300 compañías subcontratistas de 14 países distintos.

El gran trabajo no termina allí. En la zona interior, justo en el sitio de recogida del equipaje, el arquitecto Andrés señala que todas las paredes son contra incendios y que algunas están hechas con porcelanato español. La nueva terminal se integrará con la zona pública de la parte internacional, lo que significa la unión del comercio y de las zonas comunes de ambas construcciones.

A las 12 del día, el grueso de trabajadores se refugia en una caseta de Coca-cola. Los que traen el almuerzo hacen fila para calentarlo en una pequeña estufa eléctrica de dos puestos y los otros arman su menú: “Salchichón de 1.000 pesos y gaseosa”, revela Edwin Jiménez, otra ‘hormiguita’ que llega a la obra en bicicleta desde Fontibón Centro.
En octubre entregan la obra
Opaín anunció que el nuevo muelle, de 65.208 metros cuadrados y 4 pisos,será entregado al interventor en octubreEn noviembre empezará la demolición del antiguo Eldorado. El radar será trasladado a cercanías de Catam.

Habitante de la calle herido por robar cables de energía


Además de afectar su salud, el hombre provocó un corte en el servicio eléctrico del sector.

Según información de los Bomberos oficiales de la estación Garcés Navas, un habitante de la calle resultó con quemaduras de tercer grado, en su brazo derecho, al estar hurtando cables de energía eléctrica en el barrio Florida Blanca de la localidad Engativá.
De acuerdo con las autoridades que atendieron la emergencia, el hombre de 27 años recibió una descarga eléctrica mientras efectuaba el robo en la calle 68 con carrera 91 - 35. Después de brindarle los primeros auxilios el hombre fue llevado al Hospital Simón Bolívar.
Codensa hizo presencia en el lugar para re establecer el servicio de energía

Diez malos hábitos que dañan la movilidad en Bogotá


Los peatones, ciclistas y conductores, los que más fallan. Muchos consideran que no hay autoridad.

Si los habitantes de Bogotá hicieran un análisis de conciencia, reconocerían que han cometido al menos una de las fallas de comportamiento que más trancones y accidentes generan. Según cifras de la Secretaría de Movilidad, el año pasado se impusieron 508.667 comparendos y, solo en el primer trimestre del 2013, se han hecho 127.691.
“A este paso, superaremos las 600.000 sanciones”, lamentó Juan Carlos Abreo, director de Control Vigilancia de la entidad. La cifra se hace más alarmante si se piensa en las 571 víctimas fatales por accidentes durante el 2012: 296 peatones, 135 motociclistas, 34 conductores, 48 ciclistas y 58 pasajeros.
¿Por qué el pésimo comportamiento en las vías? Tal vez porque muchos consideran que no hay autoridad. Al menos así lo evidenció la encuesta de percepción ciudadana de ‘Bogotá, cómo Vamos’ 2012, en la que el 42 por ciento de los encuestados dijo no sentir temor a ser sancionado por el cumplimiento de las normas de tránsito.
Liliana Bohórquez, directora de Seguridad Vial de la Secretaría, critica la cultura ciudadana: “La norma no es para sancionar, es para la seguridad. Falta autocontrol”, dijo.
Sin escrúpulos para ir en contravía
Más de 16.000 personas fueron multadas el año pasado por no respetar los sentidos viales. Esto corresponde al 3 por ciento de los comparendos impuestos en el 2012. Este año, ya han sido detectados 2.281 conductores cometiendo esta infracción. La maniobra no solo es peligrosa para quien va en el volante y para sus pasajeros, sino para otros vehículos, que tienen que dar el ‘cabrillazo’ para no estrellarse.
Intersecciones bloquedas por pura negligencia
Es común que en Bogotá la gente bloquee con sus vehículos las intersecciones, causando grandes trancones. Y esto podría evitarse con un mínimo de ‘inteligencia vial’: así el semaforo esté en verde, y el de atrás le pite sin piedad, antes de cruzar cualquier intersección asegúrese de que no quedará en la mitad de ella bloqueando el paso de los demás.
La ley universal del ‘1-1’, que aquí no usamos
Cuando dos líneas de carros que transitan lentamente desembocan en un mismo punto y se produce un ‘embudo’, en Bogotá lo que impera es la ley del más fuerte. Y esta batalla por quién pasa primero, solo aumenta el trancón. ¿La solución? El paso debe hacerse de manera alternada: un carro de un carril primero, y uno del otro, después. Y así sucesivamente.
‘¿Me deja por aquí?’, peligrosa pregunta
Con el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) se espera eliminar la mala costumbre que tienen los pasajeros de timbrar para que el conductor pare en cualquier parte, incluso en medio de la vía. Esta infracción ocupa apenas el lugar 19 en la lista de multas comunes. El año pasado, 7.236 conductores de bus fueron sancionados y este año la cifra ya asciende a 1.793.
Los que se pasan el semáforo en ‘rosado’
Para algunos el paso de verde a amarillo significa ‘acelere’. Esta conducta produce choques, atropellamientos y congestión en los cruces. Sucede lo mismo cuando se irrespetan las señales de ‘Pare’. Por eso, los agentes de tránsito ya han impuesto 2.123 comparendos este año, cifra que llega al 20 por ciento de las multas que se ganaron quienes cruzaron en ‘rosado’ durante el 2012.
Parquear en vías de alto tráfico
No es raro ir por una vía congestionada, como la carrera 11 o la 15, y ver cómo hay inconscientes que creen que con encender las luces de parqueo tienen derecho a bloquear un carril completo, solo porque ellos necesitan ir al cajero automático, a hacer una vuelta o están esperando a alguien. Es una total desconsideración con los demás, que debería ser severamente castigada.
Los que contestan el celular al volante
Por no resistirse a contestar llamadas, el año pasado se impusieron 22.854 comparendos –el 4 por ciento del total– a los conductores impacientes, y este año ya van 4.278. Tales distracciones están entre las principales causas de choques simples en las calles. Y la cifra es para preocuparse: de los 35.602 accidentes del año pasado, 22.000 fueron choques simples.
Motociclistas que manejan sin Dios ni ley
Los conductores de motos en ocasiones se vuelven un peligro al volante. Cuando no están zigzagueando entre los carros, se toman las vías peatonales. Juan Carlos Abreo, de la Secretaría de Movilidad, aseguró que ellos “usan las ciclorrutas y alamedas, además no respetan el carril y adelantan por la derecha”. En 2013 se han multado 1.310 motociclistas. En 2012 murieron 135.
Ciclistas que no están dispuestos a caminar
No hay puente peatonal que escape a los ciclistas perezosos que quieren atraversarlos en sus caballitos de acero. El que las rampas de acceso den paso a las bicicletas no significa que, en tierra de peatones, estas sean las privilegiadas. Esto también sucede en andenes debidamente señalizados que indican cuándo es necesario bajarse a estirar las piernas.
Peatones, imprudentes e irrespetados
Todo peatón sabe que solo se cruza por las esquinas. Aún así, no usan los puentes peatonales, irrespetan los semáforos, caminan por las ciclorrutas y no miran antes de cruzar. Los vehículos también ponen en riesgo a los peatones al parquear en esquinas, pues bloquean la visibilidad y otros carros los pueden atropellar. Todo esto los convierte en los actores más vulnerables en las vías de la ciudad. De 571 víctimas fatales por accidentes de tránsito el año pasado, 296 fueron peatones. No obstante, los comparendos para los transeúntes que pongan en peligro su integridad física apenas supera el 2 por ciento del total –2.181 casos– y las multas para quienes cruzan vías sin usar los pasos peatonales ya llegan a los 1.890. “Parece que la gente necesita un policía al lado todo el tiempo”, anotó Liliana Bohórquez, directora de Seguridad Vial de la Secretaría de Movilidad.

Tras 26 años de ausencia, regresa la hípica a Bogotá


El Parque Hipódromo de El Rosal busca revivir la pasión por este deporte.

El 18 de enero de 1987 se selló la más reciente acta de defunción de las carreras de caballo en Bogotá.
Ese día el Hipódromo de Los Andes, uno de los escenarios más clásicos para esta actividad y situado en las afueras de la ciudad, cerró sus puertas para siempre dejando en el olvido a una gran afición.
Hoy, esos mismos seguidores celebran la decisión de un grupo de empresarios y criadores de caballos pura sangre de revivir la fiesta con la inauguración de un nuevo escenario que estará ubicado en cercanías al municipio de El Rosal (Cundinamarca), a 18 kilómetros de la capital.
“Tenemos lista una pista de 1.280 metros donde podrán competir hasta 20 caballos a la vez. También contamos con un canódromo de 400 metros”, aseguró Andrés Lorenzo Leaño, apasionado de la hípica y administrador del Parque Hipódromo de El Rosal.
La inauguración se realizará el sábado 4 de mayo. La actividad empezará a las 2 de la tarde con un remate de caballos y continuará con las carreras. La entrada al sitio, que contará con restaurantes, tribunas para 4.000 personas y 3.200 metros de carpas para eventos, costará entre 10.000 y 20.000 pesos.
“La pista y demás instalaciones se construyeron en un lote de 24 hectáreas. Además, nueve fanegadas fueron utilizadas para habilitar un parqueadero para 2.000 vehículos”, agregó Leaño.
La muerte de la hípica en la ciudad como espectáculo tiene tintes anecdóticos. Para el periodista hípico Carlos Francisco Ramírez, el cierre de los dos hipódromos legendarios de la ciudad –el de Techo y de Los Andes– ocurrió por una pelea entre Elkin Echavarría y Rafael Freiri Mazzeo, este último dueño del Hipódromo de Techo, inaugurado el 16 de mayo de 1954. “En 1965, ‘Cinco mil’, el caballo de Freiri, le ganó una carrera a ‘Cosaco’, el ejemplar de Echavarría. A este último le llegaron chismes de una trampa en su contra y sin averiguar bien qué había pasado se apartó de Techo, lo que terminó con la construcción del Hipódromo de los Andes, el 22 enero de 1978”, recordó Ramírez.
Jaime Mejía, experto en hípica, tiene en la memoria los nombres de los caballos más famosos durante esos años de bonanza para esta práctica. “En Techo hicieron historia ‘Capuchino’, ‘Arabesco’ y ‘Gualanday’, que fue de mi padre. Y después en Los Andes la gente vibró con ‘Aries’, ‘Apocalipsis’ y ‘Galilea’”, anotó Mejía.
En cuanto a jinetes, hicieron fama Víctor Ordóñez, René Cruzat, Pablo Alquinta y Jorge Duarte, jockey oficial del rey de Arabia Saudita, hace algunos años.

Blindar el futuro / Voy y vuelvo


Acelerar la construcción de vivienda y generar nueva infraestructura vial es urgente.

Ha pasado por alto un reciente encuentro entre el alcalde Gustavo Petro y el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, que tuvo lugar en el despacho del primero. Una reunión larga y franca. El tema: escenarios posibles para blindar a la ciudad y al país de una eventual crisis económica.
Por lo que ha trascendido, el cara a cara giró alrededor de la preocupación que les asiste ante un posible recalentamiento de la economía, que impactaría seriamente el empleo. Y Bogotá sería una de las más perjudicadas: la capital representa la cuarta parte del PIB del país, es la que genera el mayor número de puestos de trabajo, la que impulsa el consumo de bienes y servicios y la que jalona en gran medida la construcción. Sin contar con que un agravamiento de la crisis de Venezuela también golpearía las finanzas de la ciudad, pues exportamos al año unos mil millones de dólares al vecino país, principalmente en bienes manufacturados, según el secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla.
El tema no es para alarmarse, aún, pero sí para mirarlo con cuidado porque tiene que ver con lo que está pasando. Me explico: el Ejecutivo tiene claro que el crecimiento del país no puede quedar a merced del boom minero-energético que vive Colombia y Latinoamérica. Por eso las expectativas están puestas en vivienda, industria y agricultura. Así lo confirman las recientes medidas de choque adoptadas por el presidente Santos. ¿Cuál es el aporte de Bogotá en todo esto? Para Bonilla, el salvavidas que puede ofrecer la ciudad está en vivienda y obras públicas. Incentivar decididamente estos renglones activaría la construcción en un 13 por ciento, se protegería el empleo y se morigeraría el golpe al consumo.
La ciudad trae un rezago en este frente. En casi año y medio de gobierno Progresista poco se ha avanzado; ni siquiera se ha terminado una troncal ni se ha licitado una nueva; la corrupción del pasado frenó los proyectos de envergadura.
Dado el panorama que nos espera, acelerar la construcción de vivienda y generar nueva infraestructura vial es urgente. Pero con la valorización embolatada y los concejales opuestos al cupo de deuda que pide Petro –ya sea por razones políticas o técnicas– echar a andar todo esto no será fácil.
El Concejo no está para girarle un cheque en blanco al Alcalde, es cierto, pero tampoco puede atravesarse como ‘mula muerta’ a iniciativas sobre las que reposa el futuro de la ciudad. Debatirlas con serenidad es su obligación. Cada día que pasa sin una solución es ponernos a las puertas de lo que el propio Petro llamó una “catástrofe”. 

La historia del reguetonero asesinado en Medellín


Sus familiares dicen que era un muchacho sano, pero que estaba en el lugar equivocado.

Hace cuatro años, en el parque de la calle 147 con carrera 9a. de Bogotá, el cantante Germán David Uribe Cardona, cuyo cadáver desmembrado fue encontrado el 13 de abril en una fosa de Copacabana (Antioquia), empezó a recorrer el camino que lo llevaría del estrafalario mundo del reguetón hacia su propia y extraña muerte.
El joven acababa de graduarse como bachiller del Colegio Anglo Francés Campestre y vivía en el barrio Cedritos con su mamá y un hermano –era el menor de cuatro–. Nunca tuvo la intención de estudiar una carrera. “Siempre dijo que quería cantar y punto. La vena artística la heredó de los abuelos”, recuerda la mamá de Germán David o ‘Monito’, como lo apodaban.
El muchacho, bogotano y de 22 años, era amante del deporte e hincha furibundo del Deportivo Cali. Por eso trataba de ir todos los fines de semana a jugar fútbol al parque de la 147. Fue allí donde conoció a John Jairo Echeverry y César Martínez, con los que compaginó por sus gustos musicales. Días después formaron el grupo de reguetón Tres Kilatez. “Tan solo vimos una o dos veces a los otros dos cantantes en estos cuatro años”, dijo a EL TIEMPO una hermana del joven artista.
Sin embargo, a los familiares de ‘Monito, que adoptó el nombre artístico de ‘Níkel’, siempre les pareció extraño que Echeverry asumiera todos los gastos de las producciones discográficas y de los videos. “Mi hermano lo veía como un ídolo, porque él andaba en camioneta y llevaba una vida ostentosa”, relata el familiar de Germán.
La agrupación empezó a presentarse en bares de la zona rosa de Bogotá y en programas de televisión. En ocasiones ‘Níkel’ iba a los conciertos acompañado de su novia, una estudiante de la Universidad El Bosque.
El viaje inesperado
Al mediodía del 23 de febrero ‘Níkel’ fue hasta su casa y le pidió a la mamá que le alistara la maleta porque iba a viajar a Medellín a una supuesta entrevista para promocionar el sencillo Suéltate. La mayoría de canciones del grupo eran escritas por él. “Me pareció raro que los hubieran llamado de una emisora porque ellos no eran famosos. De todas maneras, le di la plata para el viaje”, afirma la madre del reguetonero, quien ese día volvió a hablar con su hijo a las 4:30 p.m., cuando él se comunicó desde una peluquería de la capital antioqueña para decirle que en contados minutos tenía la cita en una estación radial –de la que nunca se supo su nombre–, junto con Echeverry. Fue precisamente él quien lo invitó a Medellín.
Lo que pasó en las horas siguientes es investigado por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía. Lo cierto es que en la noche, Germán David llamó a uno de sus hermanos y le advirtió que lo iban a matar.
“Parece que a mi hermano lo amarraron, pero en un descuido cogió un celular y alcanzó a decir que estaba en un taller de puerta azul en Niquía (Bello)”, comentó su familiar. Desde ese día no se supo nada más, hasta una semana después, cuando se enteraron de que Echeverry estaba en la Clínica del Norte, con un disparo en el abdomen. “Creamos un grupo en Facebook, viajamos a Medellín y asistimos a varias misas para que ‘Monito’ apareciera”, recuerda su hermana mayor.
Sin embargo, el 13 de abril –50 días después de su desaparición– recibieron una llamada que sepultó las ilusiones: la Fiscalía había hallado el cadáver descuartizado del bogotano en una zona de vegetación espesa de Copacabana, a las afueras de Medellín. El reguetonero tenía múltiples impactos de bala.
La información la había suministrado uno de los dos capturados por este hecho, un mecánico de motos del taller en el que habría sido asesinado el muchacho. Igualmente, fue detenido un taxista, que habría transportado el cuerpo hasta la fosa. Justamente una de las piezas más sospechosas en todo este caso es que el conductor de taxi capturado, al parecer, tiene un vínculo familiar con Echeverry, quien luego de abandonar la Clínica habría salido del país, al igual que el tercer integrante de Tres Kilatez.
“Solo queríamos que nuestro hermano apareciera para poder sepultarlo. No pedimos justicia, porque el encargado de impartirla es Dios. La investigación tendrá su curso normal, aunque creemos que él estaba con las personas equivocadas y en el lugar equivocado”, concluye uno de los familiares del muchacho, que el miércoles fue sepultado en el Cementerio Jardines del Recuerdo en medio del dolor y los cantos de sus seres cercanos.
Las dos capturas
El taxista Golly Woogsmon Echeverry está a la espera del escrito de acusación por desaparición forzada y homicidio. El mecánico Juan Meneses aceptó el cargo de encubrimiento por favorecimiento y fue cobijado con casa por cárcel. El motivo del crimen es investigado.

Alerta de gremios de la ciudad por el impacto del nuevo POT


Advierten que exceso de requisitos al comercio y la industria puede afectar la productividad.

Los gremios de la ciudad están en alerta por el impacto que pueda tener en la productividad, en la inversión del sector privado y en el empleo el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que se presentará al Concejo de Bogotá.
Según un documento de observaciones que el Comité Intergremial de Bogotá y Cundinamarca radicó la semana pasada en la Secretaría de Planeación, al sector comercial lo preocupa lo que llama “exceso de cargas” que impone el nuevo POT a los comerciantes.
Se refiere a un listado de unas 17 obligaciones (acciones de mitigación de impacto) que deberán cumplir como requisito para realizar actividades comerciales. Entre ellas figuran la construcción, adecuación y mantenimiento de andenes contiguos a los predios, así como su arborización.
También están la construcción de áreas de transición para aglomeraciones y estacionamientos. Fenalco asegura que los comerciantes no están en condiciones de asumir las cargas del nuevo POT.
Empleo, en riesgo
En el caso de los industriales, una de las mayores inquietudes es que las regulaciones del nuevo POT podrían poner en peligro unos 40.000 empleos.
El proyecto de reforma del POT propone tres categorías para el uso industrial del suelo: de bajo, mediano y alto impacto, que se miden según el impacto ambiental, el sanitario y el urbanístico.
A los industriales los inquieta lo que pueda pasar con los usos industriales catalogados como de alto impacto, que se permitirían en las que el nuevo POT denomina áreas de actividad económica intensiva y en áreas de integración.
La razón, según ellos, está en que, al contrastar los predios industriales ciudad con la cartografía que propone el proyecto de reforma, no es claro si la nueva reglamentación les permitirá mantenerse en los sectores que hoy ocupan o tendrán que irse por no cumplir los nuevos requisitos. En esa situación estaría el 40 por ciento de los predios industriales.
“Al contrastar la localización de algunos de los afiliados a la Andi, se encuentra que el 25 por ciento queda localizado por fuera de las zonas que habilitan el uso industrial para los establecimientos que estén clasificados de alto impacto”, dice el documento.

Alarmas inalámbricas mejoraron la seguridad en Bogotá


El plan ha reducido los índices de criminalidad y ha mejorado la relación comunidad-Policía.

Hace algunos días, Olga Marina López, quien trabaja en una óptica del barrio Restrepo de Bogotá, observó desde su local a dos hombres que intentaban robar un vehículo estacionado junto a la acera.
De inmediato fue en busca de un dispositivo inalámbrico (parecido a un control de automóvil) y lo accionó. En seguida se activó la alarma comunitaria y los policías a cargo de ese cuadrante de vigilancia acudieron al lugar en menos de tres minutos y lograron acorralar a los delincuentes.
Este es solo uno de los resultados positivos que ha dejado la estrategia tecnológica aplicada por la Policía y la alcaldía de Antonio Nariño y que desde mediados del año pasado ha permitido reducir los índices de criminalidad y mejorar la percepción de la seguridad en esa localidad. “La clave está en la colaboración de la ciudadanía y el apoyo inmediato de la Policía. Instalamos 28 sistemas en varios de los 29 cuadrantes y cada uno de ellos está adaptado para que 20 controles, que están en manos de habitantes y comerciantes, se accionen en caso de que se requiera nuestra presencia”, dijo el coronel Ébert Gutiérrez Clavijo, comandante de la Policía de Antonio Nariño.
Tan pronto como un ciudadano oprime el botón, no solo suena la alarma de la cuadra, sino que el sistema les envía una llamada y mensajes de texto a unos teléfonos PDA que portan los policías de los cuadrantes. “El resultado más positivo es que el año pasado, a la fecha, íbamos con cuatro homicidios, y este año el registro está en cero. De hecho, no hemos tenido asesinatos en los últimos seis meses”, aseguró.
A su vez han bajado los raponazos (30 por ciento) y otros delitos, con relación al año pasado: lesiones comunes, 51 respecto a 66; hurto de carros, 8 frente a 27; hurto de motos, 4 respecto a 3, y hurto de casas, 15 frente a 31. Así mismo, este año van 103 capturas por orden judicial y 405, en flagrancia.
Se busca que a mitad de año queden instalados 333 sistemas más en los frentes de seguridad, por lo que habrá más de 7.200 alarmas en poder de residentes, comerciantes, propietarios de industrias, colegios e iglesias.
El plan, que el viernes se lanzó en Barrios Unidos, también se está empezando a aplicar en zonas de Usaquén, Puente Aranda, Rafael Uribe, Candelaria y Tunjuelito, entre otras localidades.

Esta semana se definirá el futuro de la valorización


Distrito espera que el Concejo acepte derogar la valorización y aprobar un cupo de deuda.

Con la presentación oficial que hará el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), este lunes entra en la recta final el estudio del proyecto de valorización con el cual el alcalde Gustavo Petro propone derogarla mientras se reforma el estatuto que la regula.
Uno de los debates jurídicos que deberá enfrentar la comisión de presupuesto del Concejo será el de la viabilidad de tramitar la derogatoria, cuando aquella ya aprobó, en marzo pasado, un proyecto que mantiene vigente el cobro.
En efecto, en esa oportunidad, la comisión disminuyó el monto de los cobros de valorización, por obras aprobadas en el Acuerdo 180 del 2005, pero la mantuvo vigente. El proyecto está pendiente de aprobación en plenaria.
No obstante, esta semana se deben radicar las ponencias de los nuevos proyectos, y se espera que en ellas se aborde lo que pasará con el que aprobó la comisión en marzo.
Según los reglamentos del Concejo, en sesiones extraordinarias, como las que se están desarrollando desde el 10 de abril, solo pueden considerarse los temas propuestos por la Administración.
En este caso solo se radicaron dos iniciativas: la que deroga la valorización del acuerdo 180 y la del Plan Zonal del Norte, y la que propone un cupo de endeudamiento de 4,3 billones de pesos para financiar obras públicas.
Sin embargo, el Concejo no podrá ignorar el proyecto que ya aprobó en primer debate, porque se trata de las mismas obras. Así, tendrá que decidir el futuro de esa iniciativa.
La administración distrital espera que el Concejo acepte su propuesta de derogar la valorización y aprobar un cupo de deuda que permita financiar un plan que incluye obras como los cables de Ciudad Bolívar y San Cristóbal, la troncal de la avenida Boyacá, la primera etapa del metro pesado y algunas de las de Bosa y Suba, que eran de valorización.

Lluvias en la capital irán hasta principios de junio


El aguacero del sábado fue el más fuerte que se ha presentado en abril.

Los bogotanos deben esperar lluvias tan intensas como las del fin de semana hasta finales de mayo, cuando se espera que empiecen a disminuir.
Así lo advirtió Omar Franco, director del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), quien explicó que “las lluvias que se han presentado de manera permanente en la ciudad desde el jueves pasado son una precipitación alta e importante por lo que hay que tener las alertas encendidas”.
En Bogotá habían transcurrido 15 días en condiciones de lluvias por debajo de lo normal, pero, según Franco, con las del fin de semana se normalizó el déficit que se estaba presentando.
El funcionario precisó que “el país no está pasando por un fenómeno de la Niña, puesto que el clima está dentro de los rangos históricos normales”. Aclaró que en cada región del país el clima es diferente y las precipitaciones se dan en distintas épocas.
El director del Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (Fopae), Javier Pava, recordó que en Bogotá siempre se presentan dos periodos de lluvias, que a veces se ven afectados por el fenómeno de la Niña, pero no es el caso de este año.
Acciones preventivas
Pava manifestó que el Fopae está enfocado en tres frentes de acción para evitar emergencias por las lluvias.
Con la Empresa de Acueducto y Alcantarillado se trabaja en la limpieza y mantenimiento de canales, sumideros y rejillas para evitar taponamientos.
La Secretaría de Movilidad atiende los lugares en donde se presentan encharcamientos en las vías para evitar congestiones. El cabo Isaías Lizarazo, del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, dijo que “durante el fin de semana se hicieron 13 reconocimientos por inundación en vías públicas”.
Con la ayuda de las alcaldías locales, la Cruz Roja, la Defensa Civil y el Cuerpo Oficial de Bomberos, ya se tienen detectados 114 sitios propensos a deslizamientos. En esos lugares se habló con la comunidad para implementar sistemas de alertas que avisen al Fopae de indicios de emergencia o de una como tal, con el propósito de atenderla en el menor tiempo posible.
Bomberos recordó que es importante que los ciudadanos se abstengan de arrojar basuras en las vías públicas, pues estas conductas pueden causar emergencias.
Recomendó que se realicen mantenimientos en los recolectores de aguas lluvia, que se taponan por el polvo, las basuras y las hojas de los árboles. “Cuando hay devolución de aguas negras por los sifones es pertinente pedir la atención de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, que es la que tiene la maquinaria para atender esos casos”, informó.
Por último, el director del Fopae señaló que en varios puntos de la ciudad hay estaciones de monitoreo del clima, que están conectadas a la Corporación Autónoma Regional (CAR), el Acueducto y el Ideam, de modo que, ante una emergencia invernal, se pueda alertar a la comunidad y atenderla oportunamente.
24 alertas por inundación
De acuerdo con el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (Fopae), durante el fin de semana, a pesar de las fuertes lluvias en la capital, solo se reportaron seis viviendas afectadas, pero ninguna gravemente. Fueron evacuadas de manera preventiva.
Según el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, solo el sábado se atendieron 24 alertas de inundaciones, en Fontibón y San Cristóbal. En esta último localidad también se reportaron dos deslizamientos, en los que no hubo perjudicados.
El domingo se reportó, por la línea de emergencias 123, un nuevo deslizamiento, en la carrera 16 este con calle 8a. sur. De acuerdo con Bomberos, esta eventualidad no representó una emergencia por lo que hizo presencia por prevención, pero sin intervención.
Por su parte, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) informó que el aguacero del sábado fue el más fuerte que se ha presentado en lo corrido de abril, pero aclaró que se prevé que hasta finales de mayo las precipitaciones tengan esas mismas características. A principios de junio empezarán a bajar.

Alerta de gremios de la ciudad por el impacto del nuevo POT


Advierten que exceso de requisitos al comercio y la industria puede afectar la productividad.

Los gremios de la ciudad están en alerta por el impacto que pueda tener en la productividad, en la inversión del sector privado y en el empleo el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que se presentará al Concejo de Bogotá.
Según un documento de observaciones que el Comité Intergremial de Bogotá y Cundinamarca radicó la semana pasada en la Secretaría de Planeación, al sector comercial lo preocupa lo que llama “exceso de cargas” que impone el nuevo POT a los comerciantes.
Se refiere a un listado de unas 17 obligaciones (acciones de mitigación de impacto) que deberán cumplir como requisito para realizar actividades comerciales. Entre ellas figuran la construcción, adecuación y mantenimiento de andenes contiguos a los predios, así como su arborización.
También están la construcción de áreas de transición para aglomeraciones y estacionamientos. Fenalco asegura que los comerciantes no están en condiciones de asumir las cargas del nuevo POT.
Empleo, en riesgo
En el caso de los industriales, una de las mayores inquietudes es que las regulaciones del nuevo POT podrían poner en peligro unos 40.000 empleos.
El proyecto de reforma del POT propone tres categorías para el uso industrial del suelo: de bajo, mediano y alto impacto, que se miden según el impacto ambiental, el sanitario y el urbanístico.
A los industriales los inquieta lo que pueda pasar con los usos industriales catalogados como de alto impacto, que se permitirían en las que el nuevo POT denomina áreas de actividad económica intensiva y en áreas de integración.
La razón, según ellos, está en que, al contrastar los predios industriales ciudad con la cartografía que propone el proyecto de reforma, no es claro si la nueva reglamentación les permitirá mantenerse en los sectores que hoy ocupan o tendrán que irse por no cumplir los nuevos requisitos. En esa situación estaría el 40 por ciento de los predios industriales.
“Al contrastar la localización de algunos de los afiliados a la Andi, se encuentra que el 25 por ciento queda localizado por fuera de las zonas que habilitan el uso industrial para los establecimientos que estén clasificados de alto impacto”, dice el documento.

Un muerto y un herido en accidente de tránsito


El hecho ocurrió en la noche del sábado en la avenida Circunvalar.

Un joven de 24 años, que iba como parrillero en una moto y cuya identidad no ha sido revelada por las autoridades, murió la noche del sábado en un accidente en la avenida Circunvalar con calle 85.
En el choque, que ocurrió a las 10:35 de la noche, estuvieron involucradas una buseta, de placas UFT115; una camioneta, de placas CSA523, y una motocicleta, de placas GAR61C. Rónald Molina Garzón, conductor de la moto, resultó herido.
La avenida Circunvalar estuvo cerrada durante 45 minutos.