lunes, 17 de diciembre de 2012

Crece tensión por nuevo terreno para ubicar a Gramalote


A dos años de desalojo por una falla geológica, un sector rechaza reubicación en Miraflores.

Desde el 30 de octubre pasado, cuando un grupo de personas irrumpió en el auditorio en el que se iba a dar a conocer el sitio seleccionado para reubicar a Gramalote -que se desplomó a causa de una falla geológica-,funcionarios del Fondo de Adaptación no han podido regresar a esa zona de Norte de Santander. La advertencia que les hacen cada que intentan viajar desde Bogotá es que los ánimos están alterados.
Para ese momento se había filtrado que el lugar de la reconstrucción era Miraflores y no Pomarroso, contrario a lo que por meses creyeron los habitantes. Hoy, cuando se cumplen dos años del desalojo del pueblo, se realizará una nueva movilización, que será simultánea en Cúcuta y en el terreno descartado, y para ella hay hasta buses contratados.
Esto ha llevado a pensar a funcionarios de la Alcaldía y de la Gobernación, cercanos al proceso de reubicación, y a líderes del municipio que detrás de esas protestas hay personas que se adelantaron a comprar predios en Pomarroso, para luego venderlos a un mejor precio, y un congresista dueño de terrenos en la zona.
El pasado 19 de abril, con base en un estudio de prefactibilidad, el Ministerio de Vivienda y el Comité Intersectorial -creado para la reubicación- anunciaron a las autoridades de Gramalote y a la comunidad que el sitio apropiado era Pomarroso, por encima de Miraflores.
Pero seis meses después, ya con estudios definitivos, el Fondo de Adaptación, creado por el Gobierno para la recuperación y reconstrucción de las zonas afectadas por el fenómeno de la Niña (de 2010 a 2011), determinó que Gramalote debía estar en Miraflores -con un puntaje de 95,69 frente a 60,59 de Pomarroso-. Esta fue la decisión que la gerente del Fondo, junto con altos funcionarios del Gobierno, no pudo explicar el 30 de octubre en Cúcuta y que hoy tiene crispados los ánimos de un sector.
Carmen Arévalo Correa, gerente de la entidad y quien considera que la oposición contra la reconstrucción en Miraflores es "beligerante y agresiva", explicó que la decisión se tomó luego de que el Fondo concluyó los estudios geológicos y los mapas de amenazas por deslizamientos que a finales del 2011 había iniciado el Ministerio de Vivienda.
"La decisión de Miraflores se fundamentó en mayor estabilidad del suelo, accesibilidad por vías (cuenta con un carreteable y por allí pasará la vía a Lourdes y Sardinata), interconexión con fuentes de agua, comunicación más fácil con otros municipios y veredas, la ubicación de una reserva natural cerca y mayores posibilidades de reactivación económica", afirmó Arévalo.
Pero también, de acuerdo con la gerente del Fondo, el tiempo para la reconstrucción y los costos de esta.
Mientras el reasentamiento en Pomarroso se tomaría cerca de 6 años -solo hacer la vía de 25 km exigiría un año- y una inversión de 300.000 millones de pesos, en Miraflores se necesitarían menos de 4 años y la mitad del valor.
El líder comunitario Pedro Romero, quien participa en la mesa de concertación, dice que la mayoría de los gramaloteros quiere tener la seguridad de que, independientemente del sitio, el pueblo no se caerá por tercera ocasión (reubicado por primera vez en 1887).
"Lo que ha pasado es que un sector pequeño, con tinte político, está pidiendo que sea Pomarroso. La mayoría de las 1.235 familias que sufrimos el desplome y que llevamos dos años como nómadas, no está en ese grupo", aseguró.
Romero aclara que, curiosamente, los terrenos donde inicialmente se anunció la construcción de Gramalote pertenecen a familiares del representante a la Cámara Carlos Eduardo León Celis. Este hecho fue confirmado por el exalcalde Nelson Ibarra, para quien el ambiente negativo hacia Miraflores se originó en la "falsa expectativa" que se creó sobre Pomarroso. "Lo que estamos es ansiosos de que la decisión se tome donde sea y que las obras inicien ya", agregó.
El congresista León Celis le confirmó a EL TIEMPO que esos terrenos pertenecieron a sus abuelos paternos y que están en proceso de sucesión. Aseguró que "para evitar las suspicacias", cuando se habló de Pomarroso, puso ese hecho en conocimiento de las autoridades. "En una decisión tan compleja no cabe la incidencia política. Mi familia nunca puso un letro de 'se vende', fue el Gobierno el que estableció a Pomarroso como una alternativa, la pregunta es: ¿por qué se cambió?", afirmó León Celis.
El representante también aseguró que la comunidad se han venido pronunciando y es ella la que debe decidir dónde ubicarse. "Se tiene que buscar un mecanismo de consulta, cualquiera de los dos sitios sirve", agregó.
Por su parte, la alcaldesa Sonia Rodríguez, quien no descarta que haya un "músculo financiero" apoyando la movilización, urgió que la reconstrucción se inicie pronto y se vincule a esta a los gramaloteros. "Hay que ser cautelosos, pero no hay que dejarse coger ventaja para socializar por qué se cambió el terreno. Mientras el Fondo espera un mejor clima, ellos (los opositores) están moviendo a la comunidad y exaltando los ánimos, a través de las redes sociales", dijo la mandataria.
La alcaldesa, quien defendió el proceso técnico que concluyó con la selección de la zona de Miraflores, responsabilizó del ambiente tenso que se vive al "apresuramiento" de dar por definitivos unos resultados cuando "no estaban terminados todos los estudios"; por eso llamó al Gobierno reconocer que "hubo equivocaciones" y a explicar el cambio de terreno.
Las variables analizadas para el cambio
En los estudios para el nuevo Gramalote se tuvo en cuenta la estabilidad, vías, articulación regional y urbana, servicios públicos, medio ambiente y duración de la reconstrucción. En la sumatoria, el primer lugar lo obtuvo Miraflores (95,69), seguido por Caimito (70,11), La Franja (69,87) y por último, Pomarroso (60,59).

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