lunes, 17 de diciembre de 2012

Jugadores del Tigre denunciaron emboscada en el estadio Morumbí


Según los futbolistas, fueron víctimas de ataques de la policía y de los guardias del club paulista.

Los jugadores del club Tigre, de Argentina, que en la noche de este miércoles se negaron a disputar el segundo tiempo de la final de la Copa Suramericana frente a Sao Paulo por supuesta falta de garantías de seguridad, denunciaron ante una comisaría de policía en Brasil que fueron víctimas de una "emboscada" en el estadio Morumbí.
Después de que el árbitro chileno Enrique Osses declarara al Sao Paulo campeón de la Suramericana por la negativa de los jugadores argentinos de regresar a la cancha, parte de la delegación de Tigre se dirigió en la madrugada de este jueves a la sede del Departamento de Homicidios de Protección a la Persona de la Policía Civil de Sao Paulo para presentar una denuncia penal.
Los argentinos aseguraron haber sido víctimas de una "emboscada" en los vestuarios del estadio Morumbí por parte de agentes de la Policía Militarizada de Sao Paulo y de guardias del servicio de vigilancia privada del club Sao Paulo.
"Hubo una discrepancia con los jugadores del Sao Paulo al final del primer tiempo y, cuando nuestros jugadores bajaron al vestuario, seis vigilantes los estaban esperando. Fueron golpeados con mazos y amenazados con armas de fuego", alegó el presidente de Tigre, Rodrigo Molinos, citado por diarios electrónicos locales.
Según Molinos, Tigre pidió ayuda a la Policía pero los agentes también se sumaron a los guardias privados en las agresiones contra los jugadores del club argentino.
"Ante ese escenario no podíamos ir a la cancha. Estamos en un país que no es el nuestro y en donde la policía te golpea. No podemos jugar así", alegó el dirigente.
Molinos aseguró que el club argentino no reconoce el título del Sao Paulo, que vencía en la final por 2-0 antes del incidente, y que presentará una queja ante la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol).
El centrocampista argentino Martín Galmarini aseguró en declaraciones a periodistas que llegó a ser amenazado con un arma de fuego en el vestuario del estadio Morumbí.
Algunos de los jugadores argentinos exhibieron marcas de violencia en sus cuerpos. La delegación de Tigre abandonó la comisaría hacia las 4:30 a.m. (Hora de Brasil) de esta madrugada y se dirigió directamente al aeropuerto de Guarulhos para viajar de regreso a Argentina.
Los dirigentes del club Sao Paulo negaron las supuestas agresiones y acusaron a los argentinos de vandalismo. "Ellos quebraron lo que encontraron en el vestuario para los clubes visitantes y utilizaron los pedazos de muebles para intentar invadir el vestuario del Sao Paulo. Nuestros vigilantes tan sólo lo impidieron", alegó José Francisco Mansur, asesor de la Presidencia del Sao Paulo.
Varios de los protagonistas del partido terminaron en la comisaría de policía en la madrugada de este jueves debido a que, además de los jugadores de Tigre, ante los comisarios también presentaron su versión dirigentes del Sao Paulo, los policías y los vigilantes acusados de agresión, algunos de los cuales exhibían moretones, cortes y arañazos en diferentes partes del cuerpo.
Los policías citados alegaron que fueron llamados para tranquilizar los ánimos en los vestuarios debido al intento de invasión del v

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