Mediante dispositivos móviles, los pacientes de párkinson podrán ser monitoreados y la información que arroje ese seguimiento, analizada por especialistas en la enfermedad.
Los investigadores y los médicos esperan con esto poder medir la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa cerebral –la segunda en la prevalencia a nivel mundial, solo después del alzhéimer– y así poder acelerar el progreso hacia los avances en el desarrollo de fármacos.
La aplicación de esta tecnología hace parte del plan de cooperación lanzado por la Fundación Michael J. Fox para la Investigación del Párkinson (MJFF, por sus siglas en inglés) e Intel Corporation.
Con estos dispositivos se podrían recopilar y analizar datos de miles de personas que tienen las características medibles de párkinson, como la lentitud en los movimientos, el temblor y la calidad del sueño, en tiempo real, las 24 horas del día y los siete días de la semana.
Esto podría permitir a los investigadores reunir una mejor imagen de la progresión clínica de la enfermedad y el seguimiento de su relación con los cambios moleculares para buscar mejorar la calidad de vida.
Bret Parker, de 46 años y quien convive con la enfermedad, participó en el estudio. “Sé que muchos doctores les dicen a sus pacientes que mantengan un registro para realizar un seguimiento de su enfermedad”, dijo. “Yo no soy un paciente obediente en ese aspecto. Presto atención a mi párkinson, pero no hago eso todo el tiempo. Los dispositivos vestibles hicieron un monitoreo por mí de una manera que ni siquiera me di cuenta, y el estudio me permitió tomar un papel activo en el proceso de desarrollar una cura”, manifestó a la Fundación Michael J. Fox.
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