lunes, 25 de agosto de 2014

Probamos los audífonos Momentum de Sennheiser

No era difícil imaginar qué se podía esperar de los audífonos Momentum, hechos por Sennheiser, compañía alemana que por más de 56 años se ha dedicado a una única cosa: crear la ciencia del sonido profesional.
Los Momentum reúnen un gran diseño, rematados con materiales de alta calidad. La diadema, en metal y una tela que es la misma que se usa en los interiores de yates de lujo y en marcas como Ferrari, cuenta con clavijas para ajustar la altura de los audífonos, los cuales poseen almohadillas forradas en cuero que cubren la totalidad de la oreja para un acople justo y confortable.
Al ponerlos tendrá una sensación de comodidad y ajuste. La calidad del audio es sorprendente. Sennheiser logra en los Momentum equilibrar los sonidos bajos, medios y altos con total armonía y nitidez. No estamos frente a lo que ofrecen otras marcas: tamaño, diseños ‘ruidosos’ y muchos sonidos bajos que reducen la claridad del audio. Los probamos con distintos tipos de música, en varios niveles de volumen y ecualización, siempre con el mismo buen resultado, de sonido nítido, equilibrado y con tonalidades que es difícil captar en otros audífonos.
La calidad de sus materiales los hacen cómodos y livianos de llevar.
Estos audífonos poseen un sistema llamado THD (distorsión armónica total, por sus siglas en inglés) que hacen que a ‘full’ volumen no se perciban distorsiones. El audio se mantiene intacto, limpio. Probamos con distintos ritmos musicales y el resultado siempre fue el mismo: armonía en los brillos, sonidos graves y en detalles de audio que en otros audífonos no se perciben.

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